Herencia

 

La mirilla de la puerta es el telescopio de una hormiga. ¿También a ella la olvidó su ejército y sufre agorafobia?

Ya no escucho balas, pero le dejo como herencia migas de comida, porque de olvido no se muere, pero de inanición sí. De todas maneras, me comerá.



Epidemia

 Karla Barajas

Cuando su papá era niño, vivió en un país amoratado, por eso ella heredó un tinte violáceo en la mirada y a pesar de que ayer en la manifestación un perdigón le arrancó un ojo, volverá pronto a las calles.

 

Reescritura de la minificción Golpe, de Pía Barros.



Retrato conmemorativo

Karla Barajas

 

A mis 16 años de vida, no pensé que mi fotografía a color estaría en la nota roja del diario El ciudadano, acompañada del balazo: “186 cadáveres abandonados en el Servicio Médico Legal pueden terminar en un cementerio público sino son reclamados”.

Pero si estoy viva, me repetía incrédula con el periódico en mi mano de ectoplasma.


Vampiros modernos

Vendo inmortalidad mediante IA.

BINA48.

 

Abstemia

Quiero beber, déjame beber un poquito de tu sangre. 

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