Karla
Barajas
Remedios
Dahl
Para
sobrevivir a infancias difíciles
I
Si ha perdido a
los padres en un aplastamiento de rinocerontes: salve arañas, siembre
melocotones y espere que el karma positivo lo salve. Si no logra viajar al
centro del melocotón, cómaselo.
II
Si su coeficiente
intelectual es superior al de su familia e intentan reducir su inteligencia
poniéndola frente a un televisor y alejarla de los libros, aférrese a ellos. Es
probable que, además de conocimientos, le brinden telekinesia.
Aunque parezca contradictorio, se requiere
mucho resentimiento para lograr el efecto Matilda, ya sabe telekinesia,
valentía y permanecer con la ternura de una niña, a pesar de la violencia en su
entorno.
III
Si es usted una
bruja a la que no le gustan las niñas, puede utilizar a la pintura como remedio.
En
un cuadro con una casa, animalitos, paisaje lindo, meta a la niña elegida y no
la deje salir hasta el día de su muerte. Adornará su casa y será un lindo
trofeo para mostrar su malignidad con el resto del aquelarre.
IV
De acuerdo con las
investigaciones del exitoso empresario Willy Wonka, quien puso a prueba a
distintos sujetos de estudio, la manera más eficiente de educar infantes no es
a través de la recompensa o castigo. Se debe dejar que desarrollen una ética a
través del enfrentamiento de las consecuencias de sus actos, para ello usted deberá
alterar el entorno y favorecer a que estos sobrepasen los límites. Si su hijo
es glotón ponga chocolate en su mesa; si su hija maltrata animales, déjele
ardillas rabiosas por todo el cuarto. Se recomienda contratar el servicio de
Oompa Loompas, porque ellos sabrán qué hacer en caso de que el menor entre en
un coma diabético o algo peor. Si su malcriado sobrevive, será un ciudadano ejemplar
y el hijo que usted busca.
Remedios
Remedio
para un violentador que ha perdido a su víctima
En una sociedad indiferente,
adultocentrista y misógina, vierta:
Insultos,
adjetivos descalificativos, golpes tanto como pueda. Un poco de abrazos para
dulcificar el sabor amargo de los hematomas en su víctima. Compárelo con los
hijos, esposas, trabajadores… de otras personas. Exíjale éxitos para que usted
pueda presumirlos como propios.
Si
su presa se les escapa, déjelo, su trabajo de maltrato dará como resultado que
su víctima busque a otro violentador, regresará, más sumiso, a menos que vaya a
terapia. Si esto no ocurre, hágase amigo del nuevo violentador, mándele
pasteles, cuéntele sus problemas, hágase su amigo, así podrán degradar juntos a
la víctima.
NOTA:
Si usted es el violentado, vaya a
terapia.
Remedio
para ansiosos, depresivos, y suicidas
Terapia
Remedio
para violentadores
Terapia
Remedio
para una sociedad de donde abundan los psicópatas y sociópatas
Amor
y terapia
Remedio
para la codependencia
Amor
propio

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