Lecturas 2021.

 


La chispa de Jorge Osorio

 

“La risa distrae, por algunos instantes, al aldeano del miedo. Pero la ley se impone a través del miedo, cuyo verdadero nombre es temor de Dios. Y de este libro podría saltar la chispa luciferina que encendería un nuevo incendio en todo el mundo: y la risa sería el nuevo arte, ignorado incluso por Prometeo, capaz de aniquilar el miedo”. (Umberto Eco, El nombre de la rosa).

 

 

Al leer: Causas pendientes, de Jorge Osorio, cuya producción e impresión fue realizada por Editorial Sherezade, lo primero que me provocó fue risa, por: la condensación, los juegos de palabras, el ingenio del autor que se vierte en las 56 minificciones que contiene el libro.

Al llegar a la página 10, encontré “Edad dorada”, en donde Jorge nos habla de la cosificación del hombre. A partir de esa minificción me doy cuenta que el autor, con astucia, ha logrado la apertura de mi inconsciente mediante la risa, de una manera imperceptible para mí.  Esto debido a:  el tono que se mantiene en todo del libro, a un lenguaje fresco, claro y preciso, así como el ingenio con el que al hacer variaciones a una vocal logra obtener múltiples significados en dos líneas. El ritmo y la estructura de libro, el cual contiene tres capítulos: CAUSAS PRIVADAS, CAUSAS PÚBLICAS, CAUSAS ÍNTIMAS, también hace querer continuar las lecturas y el lector o lectora está tentada a seguir con la lectura hasta terminar el libro.

 En cada capítulo se cuestiona lo implícito, los presupuestos, lo no dicho (porque sabemos que al abordar ciertos temas, hay una respuesta que va desde la desaprobación hasta el insulto).  Más cuando se trata de los excesos, vicios y rivalidades de: la iglesia, los cuales quedan evidenciados en: Orden mundial, Doctrina, Abusador (el cura Poblete), Presunción; de la academia en Cúspide intelectual, Tesis doctoral, Obra definitiva, Evidencia.

Jorge Osorio cuestiona cualquiera de las cúspides intelectuales, al poder y la supremacía moral.

Urna

 La llaman así porque en su interior yace, inerte, la democracia.

 

Jorge Osorio utiliza al humor como recurso de crítica y resistencia, con extrema lucidez y el uso de juegos de palabras crítica a una sociedad de consumo que ha vertido la empatía en los animales y la ha perdido por los humanos. Cuestiona cualquier tipo de superioridad moral, no teme a ser políticamente incómodo, porque es más fácil criticar a los abusos de la iglesia que hablar acerca de las posturas sobre alimentación, convicciones éticas contra el sufrimiento animal, o ante cualquier posicionamiento político.

Explota los ssignificante en cada minificción brindado la posibilidad de que en un párrafo haya diversos significados con trasfondo social.  Lleva al límite el lenguaje con el uso de los recursos lingüísticos, que en su caso se caracterizan por un humor negro, aunque también busca con algunas minificciones crear imágenes y metáforas, cercanas a la poesía.

En algunas minificciones juega con los estereotipos de las profesiones y logra alterando una u otra palabra culminar de manera sorpresiva: Romance legislativo, es un ejemplo. En Justicia penal saca de contexto las profesiones, El coronel no tiene quien lo mande (microrrelato intertextual), Servicio técnico, En lo más alto (narco Eulogio, líder del cartel de la zona sur).

Este libro hace arder las manos y la mente de las lectores y lectoras.



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El traspaso cultural que las abuelas hacen a sus descendientes

Karla Barajas

 

Paola Tena. Semilla de sirena. Antología personal de microrrelatos

Serie: Máximo minúsculo Nro. 1

 Primera edición digital: febrero de 2021

2021

Quarks Ediciones Digitales

 

 

Paola Tena (1980, México), es una pediatra, escritora e ilustradora, quien ha publicado en antologías y revistas dedicadas a la microficción. Imparte talleres de escritura creativa y elaboración de fanzines. Ha publicado Las pequeñas cosas (Ediciones La Palma, 2017), MiniBestiario y Cuentos Incómodos (Cartonera Alebrije, 2019, 2020), Cordón Colorado (Ediciones Sherezade, 2020), y la antología personal de la cual escribiré: Semillas de sirena.

 

Semillas de sirena es la minificción que da por título a esta antología personal con 15 minificciones, cuatro de ellas publicadas en Las pequeñas cosas (2017), bajo el sello editorial de Ediciones La Palma. Entre las minificciones contenidas se encuentran: Semilla de sirena, La vida entera, Madame Sol, Día de muertos, Tierra removida, Chamberí,  Amor en público, Quiromancia (1), El pozo, Nubia,  David para Miguel Ángel, Alegoría de la montaña, La ballena,  Semillas de limón, Churruscado.

En la minificción Semillas de sirena, encontramos como en Una Rosa para Emily,  de William Faulkner a un narrador compuesto por la memoria de los ciudadanos contando todo  lo que saben o creen saber de una persona, en este caso del loco del pueblo.

En el libro se encuentra el germen de Paola Tena, quien retoma parte la historia oral, es el proceso con el que en México se preservan las experiencias colectivas de sus pueblos y que se van pasando de generación y forman mitos, chismes, rumores, leyendas.

Los abuelos y abuelas eran los narradores orales por excelencia. Hay semillas arrojadas a lo largo y ancho del terreno literario de Paola y es la abuela quien la riega. Sus semillas siempre darán frutos y serán la continuidad de la tradición, saberes y fantasías de los pueblos. Vemos al personaje de la abuela en “Cordón Colorado”, Ediciones Sherezade, 2020, quien enseña a los nietos a bucear en charcos de agua, desde donde tomaban perlas y charlan con sirenas.

También encontramos lo onírico, y la tradición, como “el 1 de noviembre es tradición preparar un altar para aquellos que se fueron, con flores, comida y bebida. Muertos y vivos conviven por una noche, para luego despedirse hasta el siguiente año”.

Uno de los textos que más me gustó fue:

El pozo

Para Julia L., creadora de historias.

DE NIÑA me gustaba ir al pozo y lanzar palabras.

 –Hola.

 –Hola –me respondía el eco.

–Aquí estoy.

 –Aquí estoy.

Y yo me reía.

Frases en idiomas inventados. Secretos. Rumores. Sueños. El eco lo devolvía todo y yo me reía. Pero me fui haciendo mayor y eso de lanzar palabras parecía una chiquillada. Me acerqué por última vez al pozo.

–Me voy –dejé caer al fondo. Hasta mis oídos llegó un adiós casi inaudible

 

Paola juega como una niña, sigue nadando en los charcos, sacando perlas y sembrándolas en la tierra para que podamos recoger sus frutos.


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