De la antología Microbios. Minificcionistas pandémicos, y dónde descargarla de manera gratuita.


De la antología Microbios. Microbios. Minificcionistas pandémicos. Se trata de una selección de microcuentos de 19 autoras y autores de Perú, Argentina, Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, España, México, Nicaragua, Venezuela, entre otros representantes del Colectivo Internacional «Minificcionistas Pandémicos». 👉Enlace:
http://biblioteca.casadelaliteratura.gob.pe/.../opac...



 

Karla Barajas Ramos
Con protección . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20
Sesión de fotos . . . . . . . . . . . . . . . . . 21
Desaparecidos . . . . . . . . . . . . . . . . . 22
Reserva . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 23

                                                                               Con protección



Entraremos al motel y no habrá besos, usaremos guantes de látex para acariciarnos y mantendremos la boca cubierta. Nos ducharemos al finalizar para no arriesgarnos, advertí al cliente, quien a mitad de la copulación se quitó el cubrebocas, arrancó el mío y me dejó cubierta con su saliva y semen.
Aunque me preocupa contraer el virus porque tengo más de sesenta, sé que son gajes del oficio.



                                                                              Sesión de fotos



«Sonríe con ternura, pon tus manitas al lado de la cadera, anda mi vida, que todos los padres tienen fotos lindas con sus hijas», me dice papá, pero no me gusta posar cuando no tengo ropa puesta.




                                                                   Desaparecidos


El dibujo de ballenas y delfines de tinta adornaba los mosaicos de la habitación. La madre de la pequeña artista fregó la pared con agua y detergente. Dos horas después, se informó de la extinción de los cetáceos. «¡Mamá, borraste a las últimas ballenas y los delfines del planeta por usar químicos! También, contaminaste el agua».
Nuevamente la imagen asomó en el muro del baño: «Samy, limpia estas ballenas y estos niños», indica la mujer ya cansada de los quehaceres. «Son adultos, mamá» —corrige la pequeña, antes de que el agua y el jabón que vierte la madre arrastren con la mayoría de la humanidad.
«No seremos los niños y niñas quienes borren a otras especies del planeta», piensa Samantha cuando escucha los gritos de sus vecinos diciendo que los adultos desaparecieron.



                                                                    Reserva
Guardo bombones y chocolates en la esquina del clóset, así a mis hijos no se les picarán los dientes por comer los dulces que obtienen en los cumpleaños. Normalmente no siento culpa, a ellos les doy la mejor comida, pero los escucho llorar pidiéndome esos dulces y me siento fatal.
Recordé el suministro de deliciosa glucosa ahora que: el refrigerador, la alacena y mi monedero están vacíos y me almorcé todos los bombones para levantarme y buscar un nuevo empleo. Porque la pandemia me dejó sin trabajo, pero de ninguna manera me quitará a esos niños que me
piden golosinas porque no soportan el hambre.

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